viernes, 13 de julio de 2012

A donde estés

A donde estés,
quiero decirte
que me siento tan señera,
cuando me figuraba la decadencia
pensaba en cualquier cosa menos esto, vacío,
el mundo se quedó vacío.
¿Dónde están los padres del mañana?
Los soñadores que trazan en el aire el futuro con sus yemas,
miedo, no son más que miedo.
Mi voz no tiene eco,
no encuentro serranías donde verla reflejada,
el mundo está llano, en penurias.
Y hay quien quien cree poder ultrajarnos 
como si no fuésemos nuestros.


Quiero el ánimo de tu sonrisa rubicunda
el pacto bisoño de tus ojos,
podríamos hacer al mundo nuestro
mientras todo oscila y cae,
no opondrían resistencias.
Yo, ya no rehúso ser alguien que viaja
pero te espero
porque no sé que presencias reclamabas al reloj
la última vez que florecieron las camelias,
y por acá ya florecen otra vez.
Así que, a donde estés,
te espero
para romper el cristal de la mañana
y eclipse de la tarde,
te espero.



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