viernes, 15 de febrero de 2013

Tener que odiarte

Tener que odiarte,
mi esperanza,
mi brújula,
el tutor de todos mis vicios,
mi motivo para crecer.

Delante mío, el abismo
que había dejado atrás,
trenes sin destino aparente
esos, fáciles de abordar.

Si un error cometí,
suplico tu indulgencia,
no me dejes la severidad de tu rechazo,
no dejes que se debilite nuestra noche.

Sin requiebros,
¿qué vas a hacer sin mí?
¿Con el amor que un día me profesaste?
Con versos simples,
con versos parcos
quiero decirte
que no quiero que te marches.

Vence tu orgullo
y  mira adelante
¿con quién sin mí?
Si no es conmigo
sin tu esperanza,
tu brújula,
el tutor de todos tus vicios,
sin tu motivo para crecer.

Porque no quiero tener que odiarte
y dejar aquí mis sueños.
Escucharme y saber
que no quiero marchar,
quiero estar a tu lado,
por siempre a tu lado.
Serenar tus miedos,
que me mires de frente
y lograr tu encuentro,
que creas en mí,
que creas en ti
y en este amor que te tengo.

No podré hacer nada
si decides esconderte.
Dame una señal,
así sabre si esperarte,
para poder amarte
y no tener que odiarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario