Mientras te espero
estrellas fugaces
incendian el cielo,
mundos despedidos.
Presa como mosca
en cera caliente,
ardo en olvido,
caigo en desazón.
Pues traes retraso,
pero llegas, pleno.
La noche reclama,
éste, nuestro estío.
domingo, 15 de diciembre de 2013
miércoles, 6 de noviembre de 2013
La cima del mundo
Sentirnos en la cima del mundo,
simplemente lograr hacer eso
que no creíamos posible lograr hacer.
Sentirnos libres,
porque sabemos que no necesitamos más que de nosotros mismos,
y sin dependencias podemos seguir a nuestro ser.
Sabernos sabios,
porque lo que no se consigue con un chasquido de dedos,
tampoco se retira de la misma forma.
Sabernos invencibles,
porque estamos encima de nosotros mismos,
ésa es la cima del mundo.
simplemente lograr hacer eso
que no creíamos posible lograr hacer.
Sentirnos libres,
porque sabemos que no necesitamos más que de nosotros mismos,
y sin dependencias podemos seguir a nuestro ser.
Sabernos sabios,
porque lo que no se consigue con un chasquido de dedos,
tampoco se retira de la misma forma.
Sabernos invencibles,
porque estamos encima de nosotros mismos,
ésa es la cima del mundo.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Como si pudieramos
Como si pudiéramos
tomar las riendas de la vida que,
cual potrillo desbocado por las avenidas,
vaga sin rumbo,
y hacer del destino
un futuro.
Como si pudiéramos
aceptar la blancura irreprochable
de la garza que señorea
en las orillas cenagosas.
O develar el misterio inextricable
de la única hoja que el viento
dispone hacer vibrar en el cañaveral.
Como si pudiéramos
hacer que el miércoles
que, torpe, quiere huir con nuestros recuerdos
se rinda, cansado, a la vuelta de la esquina.
Como si pudiéramos
hacer que la gota de tinta,
en forma de palabras,
caiga sobre la hoja
y escriba las páginas de la historia.
Como si pudiéramos
tomar las riendas
y hacer del destino
un futuro.
domingo, 17 de febrero de 2013
El fin del trayecto
(Con el permiso de un juglar)
Violeta recibió una
mañana un llamado para comparecer ante el mismo tribunal que dictaminó darle su trabajo. Al recibirla, quien lo presidía se dirigió a ella diciendo. “Se
preguntará, ¿por qué la hemos llamado? Bueno, sabrá usted, los tiempos están
por vencerse. Ha cumplido, además, con el trabajo satisfactoriamente, tanto
con los cuidados como con la discreción que esta asignación demandan, aun por
encima de usted misma. Nos preguntábamos, Violeta, ¿si es esto lo que usted
desea?” “La decisión que tomé es irrevocable” contestó Violeta con ímpetu. Con una
sonrisa en el rostro el Presidente la miró y le replicó, “no le pregunto lo que
decidió, le pido que hoy decida. Ha pasado tanto tiempo, tantos inviernos. Ha
logrado acallar todas las suspicacias en su contra, y no sólo eso, ha ganado
respeto. ¿Tiene hoy necesidad de seguir con esto? No mire a sus compañeros, es
a usted a quien va dirigida la pregunta. Señorita, se lo vuelvo a preguntar, ¿ratifica o rectifica?
Sabemos que estuvo repasando viejos contratos, viejos recuerdos y a quienes
usted gusta llamar amigos. No tiene que mentir, a cualquiera seducirían,
incluso por encima de toda pasión.”
Violeta dejó la sala
cabizbaja. Al bajar las gradas y cruzar la explanada del Palacio Real la
decepción ya había disipado la ofuscación que sufría en su mente, ¿a quién
engañar? Ya había claudicado. Toda ella vibra cada vez que repasa sus viejos
repertorios. Luego todo se calma y se vuelve umbroso, el vértigo sustrae su
mundo que cae en derredor. Hoy se trata de qué quiere para sí. “Puede tomarse
el tiempo que necesite, esta decisión determinará su vida, su futuro, su
anonimato. Su trabajo aun es heroico, supo cuidar de cada instrumento de Palacio
con el mismo respeto y amor con el que cuidó el suyo el día en que audicionó.”
Fueron las últimas palabras del tribunal. Violeta no dudó en pensarlo y tomarse
más tiempo del que supondrían muchos. No quería asumir su respuesta, que era,
claro, negativa.
Ve caer la lluvia
desde su ventana como si ya nada tuviera sentido. El olor a tierra mojada, los
pájaros variopintos volviendo a trinar después de la tormenta, la tarde con
truenos y la brisa húmeda de verano. Permanecía impasible allí, en la ventana
de la casa de campo de una tía donde habría de pasar los meses del estío. Había
plantado los cimientos de un alcázar que tal vez no quisiera levantar.
Tal vez, nada más corte de un golpe de hacha el árbol con todos sus frutos sin
madurar.
Mientras los
espectros atacan, febriles, por las noches con estruendo horrísono el sol
limpia la vergüenza por la mañana. Desea que algo de todo eso que la frena, que
fue motivo y tuvo la fuerza para significar volver la mirada atrás sepa reír
con ella cuando haya partido, tanto como ella les desea la mayor felicidad.
Violeta sabe que a la verdad no se adhiere por amor o romance, ni por
conveniencia sino por necesidad. Sabe que la verdad es necesaria y que es
primordial. Aun así, le falta ánimo para decidir con prudencia.
Las campanas sonaban
en el pueblo la tarde en que Violeta volvió, la verdad se anunciaría. Al fin del trayecto Violeta decidió dejar ir el pasado para poder ser ella misma,
pequeña, pero ella misma. No era Paganini, pero formaba
sonidos increíblemente dulces cada vez que se escuchaba a sí. Y todo el pueblo celebraba con
ella poder volver a escuchar esos instrumentos compuestos de maderas de años
tan duros.
viernes, 15 de febrero de 2013
Tener que odiarte
Tener que odiarte,
mi esperanza,
mi brújula,
el tutor de todos mis vicios,
mi motivo para crecer.
Delante mío, el abismo
que había dejado atrás,
trenes sin destino aparente
esos, fáciles de abordar.
Si un error cometí,
suplico tu indulgencia,
no me dejes la severidad de tu rechazo,
no dejes que se debilite nuestra noche.
Sin requiebros,
¿qué vas a hacer sin mí?
¿Con el amor que un día me profesaste?
Con versos simples,
con versos parcos
quiero decirte
que no quiero que te marches.
Vence tu orgullo
y mira adelante
¿con quién sin mí?
Si no es conmigo
sin tu esperanza,
tu brújula,
el tutor de todos tus vicios,
sin tu motivo para crecer.
Porque no quiero tener que odiarte
y dejar aquí mis sueños.
Escucharme y saber
que no quiero marchar,
quiero estar a tu lado,
por siempre a tu lado.
Serenar tus miedos,
que me mires de frente
y lograr tu encuentro,
que creas en mí,
que creas en ti
y en este amor que te tengo.
No podré hacer nada
si decides esconderte.
Dame una señal,
así sabre si esperarte,
para poder amarte
y no tener que odiarte.
mi esperanza,
mi brújula,
el tutor de todos mis vicios,
mi motivo para crecer.
Delante mío, el abismo
que había dejado atrás,
trenes sin destino aparente
esos, fáciles de abordar.
Si un error cometí,
suplico tu indulgencia,
no me dejes la severidad de tu rechazo,
no dejes que se debilite nuestra noche.
Sin requiebros,
¿qué vas a hacer sin mí?
¿Con el amor que un día me profesaste?
Con versos simples,
con versos parcos
quiero decirte
que no quiero que te marches.
Vence tu orgullo
y mira adelante
¿con quién sin mí?
Si no es conmigo
sin tu esperanza,
tu brújula,
el tutor de todos tus vicios,
sin tu motivo para crecer.
Porque no quiero tener que odiarte
y dejar aquí mis sueños.
Escucharme y saber
que no quiero marchar,
quiero estar a tu lado,
por siempre a tu lado.
Serenar tus miedos,
que me mires de frente
y lograr tu encuentro,
que creas en mí,
que creas en ti
y en este amor que te tengo.
No podré hacer nada
si decides esconderte.
Dame una señal,
así sabre si esperarte,
para poder amarte
y no tener que odiarte.
viernes, 8 de febrero de 2013
Que seas feliz
No bajo los brazos
hoy tan solo quiero
que seas feliz,
sin más sugerencias
ni lamentos.
Por eso brindo,
a Dios le pido
que seas feliz.
hoy tan solo quiero
que seas feliz,
sin más sugerencias
ni lamentos.
Por eso brindo,
a Dios le pido
que seas feliz.
domingo, 3 de febrero de 2013
Tu partida
Hoy lamento tu partida,
sola lloro tu ausencia,
¿es que he sido un error?
Un trago acerbo, tal vez.
¿Por qué tengo tu rechazo?
Tus ojos ya no me miran,
tus manos ya no me tocan,
fuiste fugaz como estío.
Soñaré con tu sonrisa,
con tu pecho, tu amistad,
soñaré que vuelves a mí.
Por la mañana llegarás.
sola lloro tu ausencia,
¿es que he sido un error?
Un trago acerbo, tal vez.
¿Por qué tengo tu rechazo?
Tus ojos ya no me miran,
tus manos ya no me tocan,
fuiste fugaz como estío.
Soñaré con tu sonrisa,
con tu pecho, tu amistad,
soñaré que vuelves a mí.
Por la mañana llegarás.
sábado, 2 de febrero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
Bendición
Hace no mucho tiempo atrás
preguntaba yo, ¿por qué el Ángel es fuente de inspiración?
Y hoy estás aquí, a mi vera
y a la vez tan lejos,
allí en los confines del mundo,
de los que no te podré arrancar.
Aunque un cuarto de incertidumbre
oscurezca mi pensamiento,
refleja que no supe decirte
"gracias por tu bendición".
Y no hay más beso en la frente que desee
que el tuyo.
Bendito tú,
el día en que me encontraste
y benditos los días que vendrán.
preguntaba yo, ¿por qué el Ángel es fuente de inspiración?
Y hoy estás aquí, a mi vera
y a la vez tan lejos,
allí en los confines del mundo,
de los que no te podré arrancar.
Aunque un cuarto de incertidumbre
oscurezca mi pensamiento,
refleja que no supe decirte
"gracias por tu bendición".
Y no hay más beso en la frente que desee
que el tuyo.
Bendito tú,
el día en que me encontraste
y benditos los días que vendrán.
lunes, 28 de enero de 2013
No me resigno
Si faltamos a la cita,
si vence el orgullo,
si no nos encontramos esa tarde
esteremos resignando el mundo que hemos soñado,
que ya no tendrá protagonistas,
cuando los guardemos en el ropero
donde ya nadie los pueda ver.
Todo se tornará umbroso, lleno de oquedad.
Prefiero ser yo quien encuentre los sueños vejados de otros
y descubra que también son los míos,
que también han sentido como yo,
que no bajé los brazos,
que no poseo más zapatos de los que puedo calzar,
que vamos a mirar altivos al horizonte,
que seremos mañana.
No hagas que agazapada entierre en el ropero,
de espaldas a él y con las manos en el suelo,
al mundo que soñé.
Para que otros los encuentren
y, finalmente, los cambien por símbolos de satisfacción.
Ven aquí,
no temas,
sonríe como antes
y dime tu nombre
que yo te haré saber el mío.
Vamos! hacemos la pregunta equivocada,
que ambos nos reconocemos bien,
tú eres mi guerrero.
Ya ves, no me resigno
a errar esa tarde,
no me resigno
a desobedecer el camino que marca mi corazón,
no me resigno
a no ser la protagonista de mis sueños,
no me resigno
a aletargar la sonrisa universal,
no me resigno
a no poder ver el mundo color naranja
y que las Princesas badajeantes me reverencien
si ese es el precio a pagar,
no me resigno
a no ser mujer,
no me resigo
a no habitar nuestros propios recintos,
no me resigno
a tu ausencia,
no me resigno
a dejarte las heridas abiertas,
no me resigno
a enmudecer mi voz,
no me resigno
a que no sea este el momento de nuestras vidas.
Hoy más que nunca
no me resigno.
si vence el orgullo,
si no nos encontramos esa tarde
esteremos resignando el mundo que hemos soñado,
que ya no tendrá protagonistas,
cuando los guardemos en el ropero
donde ya nadie los pueda ver.
Todo se tornará umbroso, lleno de oquedad.
Prefiero ser yo quien encuentre los sueños vejados de otros
y descubra que también son los míos,
que también han sentido como yo,
que no bajé los brazos,
que no poseo más zapatos de los que puedo calzar,
que vamos a mirar altivos al horizonte,
que seremos mañana.
No hagas que agazapada entierre en el ropero,
de espaldas a él y con las manos en el suelo,
al mundo que soñé.
Para que otros los encuentren
y, finalmente, los cambien por símbolos de satisfacción.
Ven aquí,
no temas,
sonríe como antes
y dime tu nombre
que yo te haré saber el mío.
Vamos! hacemos la pregunta equivocada,
que ambos nos reconocemos bien,
tú eres mi guerrero.
***
Ya ves, no me resigno
a errar esa tarde,
no me resigno
a desobedecer el camino que marca mi corazón,
no me resigno
a no ser la protagonista de mis sueños,
no me resigno
a aletargar la sonrisa universal,
no me resigno
a no poder ver el mundo color naranja
y que las Princesas badajeantes me reverencien
si ese es el precio a pagar,
no me resigno
a no ser mujer,
no me resigo
a no habitar nuestros propios recintos,
no me resigno
a tu ausencia,
no me resigno
a dejarte las heridas abiertas,
no me resigno
a enmudecer mi voz,
no me resigno
a que no sea este el momento de nuestras vidas.
Hoy más que nunca
no me resigno.
domingo, 27 de enero de 2013
Equivocada
Hoy me invade la melancolía
y la duda de saber si no fui apresurada,
pues no hay brisa estival
que aplaque esta pena
ni insufla mi alma
Y, ¿es que me equivoqué?
¿Y que aún no has devenir?
Las palabras se las lleva el viento,
pero hoy iré esperarte,
como cada tarde iré a esperarte.
¿Son estas las espinas que brotan en los jardines ajenos?
Y es que aún bago por los jardines ajenos,
jardines de nadie,
jardines prohibidos,
ninguna flor se erige igual si no estás aquí conmigo,
todo lo que fue fiesta se desluce.
Hoy te saldré a buscar
porque los errores y arrebatos
no menguan la esperanza.
Así que te espero,
como siempre te espero.
No todos los días son óptimos para Tragedias
y te hacés el desentendido.
Adiós, saludan sonríen los niños en la calle,
y las Princesas, enfadadas, se mofan del amor,
mientras los resignados prefieren echarlo a baldazos por la ventana,
ellos no verán nunca el mundo color naranja.
y la duda de saber si no fui apresurada,
pues no hay brisa estival
que aplaque esta pena
ni insufla mi alma
Y, ¿es que me equivoqué?
¿Y que aún no has devenir?
Las palabras se las lleva el viento,
pero hoy iré esperarte,
como cada tarde iré a esperarte.
¿Son estas las espinas que brotan en los jardines ajenos?
Y es que aún bago por los jardines ajenos,
jardines de nadie,
jardines prohibidos,
ninguna flor se erige igual si no estás aquí conmigo,
todo lo que fue fiesta se desluce.
Hoy te saldré a buscar
porque los errores y arrebatos
no menguan la esperanza.
Así que te espero,
como siempre te espero.
No todos los días son óptimos para Tragedias
y te hacés el desentendido.
Adiós, saludan sonríen los niños en la calle,
y las Princesas, enfadadas, se mofan del amor,
mientras los resignados prefieren echarlo a baldazos por la ventana,
ellos no verán nunca el mundo color naranja.
lunes, 21 de enero de 2013
Venme a buscar
Me vendrás a buscar,
entonces yo le pediré a Dios que te proteja,
porque no quiero que este sol se extinga.
Pronto desapareceremos nosotros,
quedará la estela con que casi imperceptibles lo supimos atravesar,
con el tiempo, difusa, ya no se percibirá
y nos olvidaran.
Pero este sol seguirá naciendo y muriendo,
nosotros nos iremos con la noche azul
tal como la poetiza de lecho blando
que yacía con sus ojos llenos de mundo,
de un mundo incapturable,
aunque ellos todo lo podían abarcar,
y a él volverá
y a él volveremos,
y él seguirá siendo,
porque tú me vendrás a buscar.
Respeto
Respeto,
cada ser en su ser,
pues el mundo es lo que es con todo su contenido,
de otra forma no habría porqué bregar.
El mundo tal como es
requiere seamos mejores,
y al requerir cobra sentido,
nos hace dignos de él,
de sonreír, de contemplar,
de ser felices.
Quisiera lograr entender
que cada ser tiene su espacio,
pues todo es susceptible y frágil.
Que el ego y la estupidez no sean mi ancla,
que no sea esta nota una ilustración de mí misma,
y es que el lugar donde se discute la moral, sabrás,
no es asequible si no se conjuga con la experiencia,
mas, los caprichos no doblegan la voluntad de nadie.
Decir con respeto,
lo simple guarda una ambigüedad.
Lo simple es una meta,
es la meta de una camino recorrido,
qué, cuándo y cómo,
lo que tanto buscaba,
esa sonrisa cómplice.
Aquí me escindo en dos
dicotomía de la que tal vez me quede con la mayor parte,
tal vez recupere mi vida
y tal vez las disculpas que no podré pronunciar
lleguen de alguna extraña manera.
viernes, 11 de enero de 2013
Restauración
Esclavos y tratantes,
borricos y mercaderes,
mediocres y demagogos.
Si alguien ha de restaurar su moral guerrera
seré yo,
que no hay destino que pueda expiar
el abismo que abre la voluntad,
y las espinas del oprobio
no contaminan al deseo
cuando son arrancadas por la indulgencia.
borricos y mercaderes,
mediocres y demagogos.
Si alguien ha de restaurar su moral guerrera
seré yo,
que no hay destino que pueda expiar
el abismo que abre la voluntad,
y las espinas del oprobio
no contaminan al deseo
cuando son arrancadas por la indulgencia.
sábado, 5 de enero de 2013
Enigma
Un ángel llora
imbuido en las promesas de un Dios
que a su mundo le ha asegurado
la protección de mil guerreros,
la luz de zigzagueantes luciérnagas,
la compañía de cachorros y felinos
y la felicidad pueril.
A su auspicio,
la doncella al punto llora y ríe
en la mañana de cuadernos nuevos
cuando ya no importa más nada,
mañana que se escapa entre lluvias y soles.
Tras la tormenta la huerta se mantuvo incólume, templada y serena,
cuantos cantos distintos tiene la mañana.
No salgas estas noches
al encuentro de delfines domeñados,
que pronto sabrán recuperar su estrella.
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